Recetas de hummus

Cómo hacer hummus

Receta de hummus con yogur

El hummus es una de las elaboraciones más conocidas de Oriente medio y la receta que queremos compartir con vosotros, aunque es muy parecida, no vamos a utilizar la conocida pasta de sésamo o ajonjolí tostado, conocida popularmente como tahini.

En este caso se sustituye por yogur, proporcionándole una textura y un sabor más suave, por lo que si te gusta el hummus y quieres probarlo de una forma diferente, aquí tienes una excelente oportunidad.

Receta de hummus con yogur

De hecho, con este ingrediente hace que el hummus sea más ligero que si se hace con tahini y además de poder comer en frío también puede comerse en caliente, lo que te permitirá comerlo en cualquier momento del día, sobre todo en los días en los que hace más calor, comerlo bien fresco, será mucho más delicioso.

Ingredientes del hummus con yogur

  • 2 tazas de garbanzos secos, lavados
  • 4 dientes de ajo.
  • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra suave (al gusto)
  • 5 cucharadas de zumo de limón recién exprimido.
  • 1/2 cucharada rasa de comino molido.
  • 1/2 taza de yogur estilo griego (o cualquier otra variedad que sea espesa)
  • Sal (a discreción)

Modo de elaboración

Comenzaremos escurriendo bien los garbanzos remojados y los pondremos en una olla con un litro de agua que llevaremos a ebullición. En ese momento bajaremos el fuego y cocinaremos a fuego lento durante una hora.

Incorporaremos sal a gusto y seguiremos cociendo los garbanzos hasta que estén completamente tiernos. Posteriormente retiraremos del fuego, escurriremos y conservaremos al menos 1/2 taza del líquido de la cocción. Lo reservaremos todo para seguir después con la receta.

En el vaso de la batidora o del procesador de alimentos hay que poner el ajo, picarlo bien y cuando esté, hay que añadir los garbanzos, el comino y la sal. Lo batiremos o procesaremos todo durante unos 30 segundos aproximadamente. Pararemos y retiraremos la pasta que se haya quedado adherida en las paredes del vaso con el que estamos trabajando, lo bajaremos donde están las cuchillas y seguiremos batiendo.

Con la máquina en marcha iremos incorporando el zumo de limón, el aceite de oliva y el yogur hasta que quede una mezcla homogénea. Detendremos la marcha y corregiremos de sal si así lo necesita. Si la pasta ha quedado demasiado compacta se puede aprovechar parte la media taza del líquido de la cocción de los garbanzos que tenemos reservada o un poco más de yogur.

Una vez hayamos terminado, habrá que poner la mezcla en recipientes individuales o en uno más grande. Se puede servir caliente y acompañar con pan de pita o pan ácimo. Si no se quiere pan, se puede optar por otras alternativas como palos de zanahoria, de apio o de cualquier otra clase de vegetal que pueda comerse crudo, haciendo que este alimento sea completamente natural y muy ligera.

Consejo: si se eligen garbanzos secos, hay que ponerlos en remojo al menos unas 6 horas antes, aunque lo más recomendable es dejarlos a remojo toda la noche antes de ponerse manos a la obra con esta receta.

En caso de elegir los garbanzos en conserva que ya vienen cocidos, lo que hay que hacer es vaciar el bote en un escurridor de pasta y lavar los garbanzos un par de veces para que se elimine el sabor que deja el líquido que los conserva.

Para finalizar, hay que recordar que esta elaboración gastronómica puede guardarse durante tres o cuatro días en el refrigerador siempre que esté bien tapado el recipiente, no se aconseja comerlo más allá de esa fecha, no porque resulte malo sino porque el sabor ya no será el mismo.